sábado, 11 de febrero de 2017



                                                                                         LA RELACIÓN EDUCATIVA 


En la relación Educativa,  normalmente, ni escogemos al estudiante ni éste a nosotros. En esta relación de  “no elección” aparece una obligación” de enseñar y aprender, con la cual se hace necesario emplear algún tipo de recurso para hacer la relación más fácil. El aprendizaje de estrategias que permitan “seducir” la atención del estudiante facilitará, no sólo su aprendizaje, sino la oferta de un modelo docente abierto, seguro de sí mismo y que se afirma delante de los demás.
Según Menhrabian (1967), las palabras únicamente tienen un 7% de impacto en los oyentes, la voz 38% y el cuerpo y la expresión corporal un 55%.  A pesar de que estas cifras pueden ser matizables, la idea que transmiten es que la comunicación gestual  expresa mucho más de lo que realmente pensamos.
Entonces: ¿Cuál es la formación corporal que ayudaría al maestro a utilizar ese 55% de impacto en los estudiantes?
A través de la pedagogía gestual se podría mejorar la relación educativa.  Tomando en cuenta elementos como la imitación, la mirada y la distancia o “proxemia”

La sonrisa es la expresión facial más positiva  y universalmente usada.
                                                                                           IMMA CASES




              

               



                       

sábado, 4 de febrero de 2017



                       Manejo del Grupo
El manejo del grupo empieza desde el momento en que el docente elabora un plan de trabajo para una sesión de 45 minutos y lo constituyen una serie de técnicas que sirven para captar y mantener de manera constante y permanente la atención y participación del estudiante durante la sesión de clase y tiene como propósito estimular,  aumentar su interés e involucramiento en el desarrollo de la misma. Esto además ayuda a conservar el orden y la disciplina durante el trabajo escolar.
El Manejo del grupo debe estar compuesto por los siguientes elementos:
1.- Presentación Personal: La primera impresión deja una huella difícil de borrar para bien o para mal. Por esta razón el aspecto físico durante la labor docente  se debe cuidar. Es importante su vestimenta, el aseo,  la actitud positiva y cordial, ya que lo quiera o no el docente es líder y guía del grupo. Conductas contrarias como el desgano, desaliño y el enfado causan rechazo y mala impresión.
2. Puntualidad: El profesor influye mucho en sus alumnos con su disposición constante para cumplir en tiempos y formas sus deberes, beneficiando así la formación integral del grupo. Por tanto la puntualidad implica considerar el tiempo en el aula y el tiempo destinado al siguiente profesor. Ser puntual provoca un sentimiento de seguridad y confianza en la enseñanza de principios y valores.
3.-Conocimiento del Tema: El conocimiento del tema que se enseña se debe reflejar en el dominio y manejo  de la información sobre la materia, de manera que los estudiantes queden atrapado por la riqueza de la exposición. Por tanto se debe evitar un único recurso durante la intervención del docente.
4.-Atención Visual: El atender y ocuparse de los estudiantes de manera permanente con la mirada de forma cordial y respetuosa, es otro elemento que debe estar presente en el desarrollo de una clase, en especial cuando este participa preguntando opinando o compartiendo información adicional al tema.
5.- Plan de Clase: El plan de clase es una visión anticipada de lo que se va a hacer, favoreciendo un trabajo fluido ágil y dinámico que además le da certidumbre al docente y refleja seguridad en el desarrollo de su trabajo. La elaboración de un plan de clase obliga al docente a revisar la información de su materia y como consecuencia lo mantiene actualizado.
6.- Amor a la Docencia: El Amor es el ingrediente que mueve, da vida,  sabor y gusto a toda actividad humana. El afecto, la cortesía, la cordialidad y el esmero en la labor docente es el valor añadido que da la satisfacción del deber social cumplido.
El Profesor debe sentir y vivir lo que enseña.

Agustín Gutiérrez

domingo, 29 de enero de 2017

                     
                                       La escuela debe enseñar habilidades


La escuela tiene el compromiso de enseñar las habilidades sociales para hacer de nuestros estudiantes personas socialmente competente, por tanto el  docente debe prepararse para  lograrlo tomando en cuenta que  las habilidades   son conductas y destrezas sociales específicas requeridas para ejecutar competentemente una tarea de índole interpersonal; la conducta interpersonal se aprende y se desarrolla, mientras más temprano se inicien los procesos de enseñanza y aprendizaje, mejores serán los resultados. 
Existen algunas condiciones que pueden ayudar a realizar esta enseñanza
1.-Permitir a los niños  y adolescentes experimentar las emociones normales como miedo, ira, frustración, alegría, tristeza, etc. Brindándoles un espacio, sin interpretaciones o juzgarlos; ya que protegerlos de estas emociones impide que posteriormente sean capaces de reconocerlas y comprenderlas en los demás.
2.- Facilitar en el niño el desarrollo de la empatía mediante la promoción de  situaciones en las que deba ponerse en el lugar del otro y ofrecer ayuda.

Actividades que facilitan el Desarrollo de habilidades sociales:
1.-Proporcionar ocasiones para el trato con otros niños a través de juegos, dinámicas, trabajos en grupo y otros.
2.-Enseñarle  a:                                  
2.1 expresar sus sentimientos y necesidades con claridad.
2.2   cooperar con los demás
2.3    escuchar
2.4    Ser amable
2.5  compartir juguetes, y otros con los demás
2.6  disculpar los errores de los demás y disculparse cuando él los comete
2.7      mostrar empatía y compasión
2.8        responder de forma asertiva
2.9        Comprender y aceptar los afectos de los demás.
  

                              

                                      Patricia Frola

domingo, 22 de enero de 2017


                           El Vestido Azul

En un pueblo pobre, cercano a una gran ciudad brasileña, vivía una niña de 6 años muy bonita, pero que iba a la escuela despeinada y con  la ropa descuidada. Su madre evidentemente no se esmeraba en su arreglo y su maestra de 1er grado, día a día veía apenada el aspecto de la chiquita, - ¿cómo una nena tan linda y agradable puede venir a la escuela tan desarreglada? Pensaba…
Al mes siguiente cuando cobró el sueldo, aunque ella también tenía sus propias necesidades fue a comprarle a su pequeña alumna un vestidito nuevo. Al día siguiente cuando llegó a la escuela, lo primero que hizo fue ponerle a la nena un bonito vestido azul.
Cuando la madre la vio llegar a casa con aquel precioso vestido azul, pensó que con aquella ropa nueva su hijita no podría andar con el cabello sucio y las uñas descuidadas. Y a partir de ese día, la bañó diariamente, peinándola con unas preciosas trenzas, de moños también azules.
Ese mismo fin de semana, el padre dijo: “mujer, me da vergüenza que nuestra niña sea tan bonita y esté tan bien arreglada viviendo en un lugar que se está cayendo a pedazos. Qué te parece si arreglamos la casa? ... yo en los ratos libres voy a pintar las paredes y a  arreglar el cerco, tú ocúpate del jardín”.
Al comienzo de la primavera siguiente, la casa ya se destacaba del resto por sus detalles  y floridas plantas que adornaban el jardín de césped verde y recortado. Los vecinos estaban avergonzados de que sus casa se vieran tan descuidadas y aunque el dinero no sobraba, decidieron mejorarlas con un poco de pintura y con mucha creatividad. Y así, poco a poco el barrio entero se fue transformando.
Un día asombrados por el cambio, un señor de otro pueblo que diariamente pasaba por allí con su auto camino al trabajo en la ciudad, le comentó la metamorfosis de ese pueblo a un amigo que trabajaba en el diario local. El hombre fue hasta allí, sacó fotos, habló con los vecinos y publicó una interesante nota sobre el increíble cambio del barrio.
Entonces la noticia llegó al intendente, que pensó que esos vecinos merecían alguna ayuda de su municipio y firmó una autorización para la formación de una comisión que estudiase las obras públicas que eran necesarias en ese lugar. Al poco tiempo las cuadrillas municipales pusieron más alumbrado público e instalaron el gas. Y luego de unos pocos meses las calles de barro fueron asfaltadas. Al ocurrir esto, una línea de micros decidió incluir al pueblo en su nuevo recorrido.
Y pensar que todo esto empezó por un vestido azul…
No fue intención de la maestra cambiar el vecindario, ni asfaltar las calles, ni poner gas. Ella sólo hizo lo que pudo hacer de su parte. Fue el primer movimiento que acabó haciendo que otras personas se motivasen y se movieran para mejorar.
¿Cada uno de nosotros está seguro de estar haciendo “su parte”  en lugar donde vive o trabaja?
Es muy difícil  reconstruir todo un pueblo, pero no  imposible regalar un vestido azul…


martes, 10 de enero de 2017

Petición a quienes supervisan la Educación

Me dirijo a todos mis amigos de la Juventud, a quienes suplico ser compasivos ante mi infortunado destino, de modo que pueda hacer a un lado los perjuicios de que he sido objeto. Somos hermanas gemelas, igual que los ojos del ser humano, no habría mayor semejanza ni seríamos capaces de estar en mejores términos si no fuera por la parcialidad de nuestros padres, quienes han hecho la más injuriosa diferencia entre ambas.
  Desde la infancia, he sido inducida a considerar que mi hermana tiene un nivel más alto de educación. He crecido con el sufrimiento de no ser tomada en cuenta, mientras que  a ella nada le era negado para su instrucción. Tuvo maestros para enseñarla a escribir, dibujar, ejecutar música y  otros logros pero, si por casualidad yo tocaba un lápiz o una aguja, era reprendida y, en más de una ocasión, golpeada por ser torpe y desear ser agraciada.
  Deberían nuestros padres arrepentirse por haber hecho una diferencia excesiva entre hermanas tan perfectamente iguales?    Es una lástima que tenga que sucumbir ante tal congoja, pues no estuvo en mi poder ni siquiera garabatear una súplica para pedir alivio…
Pido al lector sensibilizar a mis progenitores sobre la injusticia debida a su cariño parcial y de la necesidad para que distribuyan su cuidado y afecto entre sus dos hijas por igual.
Quedo con profundo respeto, su obediente servidora.
                                                                

                                                                 La mano izquierda.

                                                                Benjamín Franklin